Hoy es martes
Hoy es martes y de nuevo voy y vengo. En ese espacio en que me suelo sentir a gusto, las cosas parece que se ponen en orden.
Para quienes me conocen no será novedoso que ahora pretenda poner en marcha este blog. Hoy me siento a gusto en él.
Soy maestra. Estaba de los crios hasta más allá, el viernes. El fin de semana entre unas cosas y otras me olvidé.
Una de las cosas que me ayuda a mantenerme cuerda es este invento de los blogs.
Me meto ante la pantalla aporreando el teclado y me olvido de aquellas cosas que tanto queman a un maestro. Lo frustrado de muchos momentos se hace humo.
Este mes está en sus finales. El tiempo pasa volando.
Me toca semana de patio. Esta vez en las pistas. Ayer estaban mojadas y había que controlar para que no resbalaran.
Allí, tras una pelota, no hay mucho por lo que preocuparse. Es el mejor reclamo y atrae.
Tienes que controlar que los mayores no quiten a los más pequeños su terreno.
Tenemos días pactados y hoy, dado que los días pasados fueron de lluvia, revoloteaban como moscas buscando entrar en juego.
Lo que me ha gustado ha sido la participación de un hermano mayor, enseñando a los míos, los de segundo.
No sé mucho de fútbol, pero he visto que era una jugada que se tomaban en serio.

