No seré complaciente
Dormidos.
Los sentidos escuchan los golpes que vuestros intelectos desoyen.
Despiertos.
Los sueños devuelven aquellas miradas y gestos.
Sonoros.
En la noche se siente el ruido que hacen esos pasos desandados.
Plácidos.
Los niños juegan a guerras y muerte.
Violentos.
Mensajes de armonía y mundos de yupy.
Perplejos.
Esos ojos inocentes.
Sombríos.
Falsos amigos.
Sinceros.
Reclamos que enfrentan arriesgando lo que quieren.
Pacientes.
Madres de ubres secas.
Sonrientes.
Hermosas damas que se pasean ante ellas.

